11° Foro Internacional de Negocios Sostenibles

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Cadenas de valor que regeneran: El compromiso de Ecocitex en el 11° Foro Internacional de Negocios Sostenibles

¿Cómo transformamos las intenciones de sostenibilidad en acción real para Latinoamérica? Con esta gran interrogante se desarrolló el 11° Foro Internacional de Negocios Sostenibles, un encuentro regional organizado por Cámara Verde LATAM que reunió durante tres días las miradas de Colombia, Costa Rica, Perú, México y Chile para abordar un tema estratégico: el desarrollo de Cadenas de Valor Regenerativas.

En el marco del día de Chile y Perú, desde Cámara Verde Chile nos invitaron a participar como exponentes de la economía circular textil nacional. ¿La razón? Ninguna cadena de suministro puede regenerarse si no solucionamos el impacto de los materiales en todo su ciclo de vida.

Para nosotros en Ecocitex fue una oportunidad tremenda de llevar nuestra voz al ecosistema latinoamericano y demostrar que lo textil no es solo una industria de consumo, sino una oportunidad de inclusión social y valorización de residuos.

Conservando el valor de los recursos: Nuestra visión desde Chile hacia Latinoamérica

Desde Ecocitex compartimos una reflexión nacida de seis años de trabajo con textiles: el desafío no es únicamente qué hacer con aquello que se desecha; el desafío es evitar que los recursos pierdan su valor demasiado pronto.

La industria textil fue diseñada durante décadas bajo una lógica lineal: extraer recursos, producir, consumir y desechar. En ese camino no solo se desperdician fibras, agua y energía; también se pierden oficios, oportunidades de empleo local, diseño, identidad e historias que aún podrían continuar.

Ecocitex nació desde una pregunta muy concreta: ¿cómo reciclamos estos residuos textiles? Reconvertimos una fábrica y comenzamos a clasificar, cortar, desfibrar, cardar e hilar textiles para transformarlos en nuevos productos, como nuestros hilados y telas.

Pero mientras más reciclábamos, más evidente se volvía el límite de ese modelo. No porque no tuviéramos ropa para reciclar —la teníamos, y mucha—, sino porque estábamos creando un mercado nuevo: el de los productos elaborados con textiles reciclados.

Entonces nos preguntamos: ¿qué hacíamos con tanta ropa?, ¿realmente necesitábamos reciclar prendas que todavía estaban en buen estado?

También fuimos descubriendo que existían otras estrategias, como reutilizar o reparar, pero que llegábamos demasiado tarde cuando el producto ya estaba en nuestras manos. Necesitábamos repensar los productos desde su origen: ¿qué fibras se están mezclando?, ¿son reciclables?, ¿qué fin de vida tendrán?

Surgieron también otras preguntas: ¿es lo mismo reciclar que reutilizar?, ¿conservamos el mismo valor?

Antes del reciclaje existen oportunidades que conservan más valor: reutilizar, reparar y transformar mediante upcycling. Una prenda en buen estado puede seguir siendo usada. Una prenda dañada puede repararse. Un textil corporativo puede resignificarse en un nuevo producto con propósito. Y, cuando esas alternativas ya no son posibles, el reciclaje mecánico permite recuperar parte de sus fibras para iniciar un nuevo ciclo.

Por eso hoy entendemos que la economía circular no mueve residuos: mueve valor.

¿Y a qué nos referimos con valor? A un valor material, porque conserva fibras, recursos, agua y energía. A un valor económico, porque abre mercados secundarios y nuevas oportunidades productivas. A un valor social, porque crea trabajo, impulsa la reinserción y fortalece oficios locales. Y también a un valor cultural, porque reconoce que los textiles tienen diseño, historia e identidad.

El desafío es sistémico. Ninguna empresa, institución pública, universidad, gestor circular o persona puede resolverlo por sí sola. Necesitamos colaboración, infraestructura, nuevas reglas, educación y empresas dispuestas a hacerse cargo de los materiales que ponen en circulación.

En Ecocitex buscamos aportar precisamente desde ese lugar: articulando un ecosistema que permita clasificar, reutilizar, reparar, transformar y reciclar textiles según la alternativa que conserve mayor valor en cada caso.

Chile puede ser un territorio de prueba y aprendizaje para este modelo. Y nuestra ambición es que esta forma de mirar los recursos pueda replicarse en otros territorios, con otros actores e incluso en otras industrias.

Durante mucho tiempo diseñamos sistemas para producir más. Luego aprendimos a producir más barato. Hoy el desafío es otro: diseñar sistemas capaces de conservar el valor de los recursos.

El valor de construir ecosistemas conectados

Lo que vivimos en este Foro nos deja una lección muy clara: el impacto aislado no basta. Para que la economía circular textil pase de la teoría a la práctica, necesitamos conectar a toda la cadena de suministro: desde quienes diseñan y producen, hasta quienes gestionan normativas, residuos o nuevos mercados.

Espacios como este, articulados por organizaciones como la Cámara Verde, son vitales porque nos permiten encontrarnos como industria, alinearnos en un propósito común y pasar de las intenciones a la acción real en el territorio.

Pueden revivir nuestra participación y la transmisión completa del Foro aquí, y revisar la agenda de la jornada de Chile en este post. Si forman parte de la cadena de valor y buscan sumar su iniciativa a esta red regenerativa, les invitamos a conectar con Cámara Verde Chile; el momento de colaborar es ahora.

 

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